Tras Portugal, que tiene régimen impositivo imbatible sobre criptomonedas, se postula Andorra, donde sin llegar al nivel de los lusos es una opción nada despreciable para las personas que plantean un cambio de domicilio en búsqueda del ahorro fiscal.
Gracias al acuerdo de doble imposición que adquirió con España, Andorra, se ha convertido en un lugar ideal especialmente para todos los ciudadanos del noreste de la península quieran cambiar de residencia física y fiscal, sin renunciar a poder ver a la familia y amigos de tanto en cuando.
En el Principado, nos encontraremos que las criptomonedas se gravan en la base general, al igual que los rendimientos del trabajo. En ella, tienen una tasa impositiva notablemente inferior a la española. En concreto, los tramos susceptibles a ser gravados lo hacen de la siguiente manera:
- De 0 a 24000 € de plusvalía están exentos de imposición fiscal.
- De 24.000 a 40.000 € tan solo están gravados por el 4.5%
- De 40.000 € en adelante pagarán tan solo el 10% de impuestos sobre el beneficio.
Para disfrutar de este régimen fiscal, será preciso como en el caso de Portugal, que traslademos nuestra residencia fiscal a Andorra, viviendo 183 días al año en el país y cumpliendo el resto de requisitos para obtener la residencia.
Si quieres ampliar la información relacionada sobre este tema, te recomiendo que hagas la lectura de este post.
Ejemplo:
Un ciudadano cambia su domicilio fiscal a Andorra, donde ha generado los 182.000 euros en ingresos a causa de:
- Rendimientos del trabajo por valor de 32.000 € brutos.
- Plusvalía a causa de operativa con criptomonedas por valor de 150.000 €
Como ambos tributan en la base del IRPF, nos dará como resultado abonar a la Agencia Tributaria Andorrana de 14.920 €.
Si el mismo importe ingresado por conceptos ocurriera en España, nos encontraríamos ante que, por una parte, el salario iría a la base general, mientras que las plusvalías por alteraciones patrimoniales por transmisión van a la base del ahorro, dando como resultado conjunto una factura fiscal con la Agencia Tributaria Española de 49.465,5 euros como veremos a continuación:
En este caso, el cambiar su domicilio fiscal a Andorra hubiese ocasionado un ahorro potencial de 34.545,5 euros.